La Costa Amalfitana, situada en la península sorrentina, está surcada por una carretera costera de unos 50 kilómetros de largo que se ha ganado un lugar destacado en la historia popular italiana gracias a los numerosos artistas, miembros de la realeza y otras celebridades que la han visitado. Un viaje a lo largo de esta costa escarpada te permitirá descubrir localidades espectaculares y pueblecitos medievales construidos en lo alto de imponentes acantilados.

    La carretera en sí ya es digna de una visita, con las curvas cerradas y los vientos que la azotan, pero también vale la pena hacer un alto para contemplar las vistas extraordinarias y degustar los sabores locales, en especial el pescado fresco y la cocina mediterránea. Algunas de las localidades de la zona destacan también por su artesanía, como Amalfi, famosa por la industria del papel, y Vietri, ideal para los aficionados a la cerámica.

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    Positano

    Un pueblecito con unas vistas impresionantes

    Si juntas un montón de fotos de las localidades costeras más bonitas de Italia, el resultado probablemente será algo semejante a Positano. Esta ciudad parece salida de un cuento de hadas, ya que está formada por una serie de casitas de colores que parecen caer en cascada por una colina hacia las tranquilas aguas del mar Tirreno.

    Positano resulta todavía más impresionante al anochecer, cuando se enciende la iluminación y las olas relucen con sus reflejos. Seguro que durante tu visita entenderás por qué inspiró a Mick Jagger y Keith Richards a escribir juntos una canción.

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    Praiano

    El vecino de Positano… y su pintoresco rival

    La pequeña localidad de Praiano se encuentra a media hora en coche al noroeste de la famosa Positano, la encantadora ciudad que se considera el emblema de la Costa Amalfitana. Sin embargo, Praiano no resulta menos impresionante, ya que también se alza sobre un acantilado en cuya base abundan las playas solitarias de guijarros. La principal diferencia es que Praiano es una localidad más tranquila y menos turística.

    No te pierdas las iglesias de San Jenaro y San Lucas, bellamente ornamentadas con azulejos de una factura exquisita que les confieren una gran vitalidad sin restarles ni un ápice de solemnidad. Además, existen diversos bares y locales nocturnos muy animados, aunque la atmósfera que reina en Praiano es en general relajada.

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    Amalfi

    La ciudad a la que debe su nombre la costa más bella de Italia

    La que una vez fue sede de una de las repúblicas marítimas más poderosas del país todavía conserva muchos de sus antiguos encantos. Situada bajo unos acantilados espectaculares, Amalfi es una de las ciudades más grandes de las que salpican la costa homónima. Además, está llena de plazas animadas conectadas por calles peatonales y flanqueadas de restaurantes y tiendas.

    Disfruta de un agradable paseo por las callejuelas de adoquines que se remontan a la época bizantina y haz un alto en la catedral de San Andrés, del siglo XIII y dotada de un espléndido campanario que puede contemplarse desde el puerto. También vale la pena visitar el Museo del Arsenal, un antiguo astillero medieval en el que podrás indagar en el pasado de la ciudad, y el Museo del Papel, donde te sumergirás en la historia de la famosa industria papelera amalfitana.

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    Ravello

    Una ubicación de lujo con unas vistas imponentes

    La localidad de Ravello es famosa especialmente por el festival de música que se celebra en verano, conocido popularmente como Festival Wagner en honor al gran compositor alemán. Durante este acontecimiento, el más importante de la agenda de eventos de la ciudad, Ravello se vuelca en la música clásica y acoge numerosas óperas y conciertos.

    Además de arte y cultura, la localidad tiene unas impresionantes vistas panorámicas del Tirreno que se pueden admirar desde sus numerosas villas y jardines en los acantilados, a unos 360 metros por encima del nivel del mar. Tal vez los mejores lugares para disfrutar de la emblemática belleza de Ravello sean la villa Rufolo, del siglo XIII, y la villa Cimbrone, una mansión medieval con unos exuberantes jardines de flores.

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    Minori

    Un encantador refugio en la costa desde la época romana

    Minori es una de las localidades de la Costa Amalfitana en las que se puede disfrutar de una atmósfera más relajada. A diferencia de otras ciudades famosas construidas sobre la ladera de los acantilados, como Positano, Minori cuenta con numerosas villas romanas repartidas a lo largo de la costa. Además, está repleta de iglesias barrocas y puntos de referencia de gran interés, como la fuente de los Leones, del siglo XI, situada frente al mar.

    Con sus villas romanas en primera línea de playa, Minori está envuelto en una atmósfera auténtica y apacible que atrae a muchos italianos de veraneo. Es también un destino ideal para los aficionados a la pasta italiana tradicional, ya que en numerosos restaurantes se pueden degustar platos elaborados con recetas que se remontan a la época medieval.

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    Cetara

    Un encantador pueblecito de atuneros

    Cetara es una pequeña localidad situada en la base del monte Falerio, en la Costa Amalfitana, con un puerto dedicado a la pesca del atún. Además, sus orígenes se remontan a la época en la que se estableció en el lugar un asentamiento sarraceno. Hoy en día, en la pesca y el procesamiento del atún y la anchoa todavía se conservan rastros de las tradiciones de la república marítima que antiguamente imperaba en la región.

    Vale la pena hacer escala en Cetara durante un viaje por carretera a lo largo de la Costa Amalfitana para descubrir el patrimonio local y las delicias mediterráneas, como las anchoas fermentadas, más conocidas como terzigni. Entre los atractivos turísticos de la ciudad, destacan la torre del Virrey en la playa y las numerosas iglesias, como la de San Pedro Apóstol, del siglo IX.

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    Vietri sul Mare

    Un lugar encantador famoso por su cerámica

    Entre todas las ciudades y localidades que bordean la Costa Amalfitana, Vietri sul Mare destaca en especial no solo por su pintoresco emplazamiento, sino por su cerámica ornamental. La mayoría de los viajes por carretera por la región acaban aquí, justo al lado del puerto de Salerno.

    Aprovecha la ocasión para visitar los talleres cerámicos que flanquean las calles de Vietri, cada uno con sus propios diseños y colores, que se han ido transmitiendo y retocando de generación en generación. La oferta de locales gastronómicos también es variada, desde casas de comidas familiares especializadas en pescado y marisco frescos hasta restaurantes gurmé con unas vistas impresionantes al mar.

    Ari Gunadi | Viaja con frecuencia

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