5 maneras de evitar parecer un turista en Barcelona

Evita estas meteduras de pata y pasa desapercibido entre los barceloneses

    Barcelona es una de las ciudades más visitadas de Europa, pero a algunos vecinos empiezan a molestarles las hordas de turistas que la invaden. Sigue las recomendaciones de esta lista para pasar desapercibido y disfrutar de la Ciudad Condal como si fueras un barcelonés más. Así también evitarás que cada vez que pasas por un restaurante intenten captarte como cliente y que los carteristas que operan en la zona te elijan como víctima.

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    Vístete según la estación (pero olvídate de la riñonera)

    En Barcelona, la gente generalmente viste con un estilo casual. Así que, si no quieres que te identifiquen rápidamente como turista, no te arregles demasiado. Lo mejor es que te pongas algo cómodo, y posiblemente la minifalda y los tacones no sean la mejor opción. Teniendo en cuenta que el clima varía considerablemente dependiendo de la estación, la mejor técnica es llevar varias capas para poder ponerte y quitarte ropa en función del momento y asegurarte de no pasar frío al llegar la noche.

    Aunque parezca evidente, piensa bien qué calzado te pondrás. Si tienes pensado hacer turismo, dale prioridad a la comodidad. Por último, no hay símbolo más evidente del turista que una riñonera, por lo que te recomendamos no utilizarlas, aunque te parezcan de lo más práctico.

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    Entiende los valores catalanes

    Los catalanes están muy orgullosos de su idioma, su gastronomía y toda su cultura. Aprovecha tu visita para descubrir algún autor característico, como Mercè Rodoreda.

    No te agobies demasiado con el idioma, pues la población es totalmente bilingüe y, además, seguro que en solo unas horas aprenderás más de una expresión útil. En cuanto al deporte, nuestra recomendación es la misma que para cualquier otra ciudad española que viva sus colores con pasión: no es una buena idea apoyar efusivamente al equipo rival si ves el partido en un bar o un restaurante. Por todos es sabido que el fútbol levanta pasiones. En términos generales, los barceloneses son gente tranquila y accesible, aunque hay ciertos temas políticos que pueden causar crispación y es mejor evitar.

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    Las Ramblas no siempre son la mejor opción para comer

    Las Ramblas es una calle peatonal clave en el centro de la ciudad, aunque se está convirtiendo en víctima de su propio éxito. A la hora de la comida, los camareros abordan a los turistas para que entren en sus locales con el gancho de la paella y la sangría, pero una vez dentro verás que la calidad es muy baja para el precio que se pide, por no mencionar que ninguna de estas dos especialidades es típica de la comunidad.

    Aléjate un poco de la zona turística para disfrutar de la maravillosa cocina de Barcelona y el ambiente animado de barrios como el de Gracia, y entra en una bodega tradicional.

    foto por Kent Wang (CC BY-SA 2.0) modificada

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    No dejes a la vista objetos de valor (como la cámara)

    Este consejo no es exclusivo para Barcelona, simplemente usa el sentido común cuando estés en lugares concurridos y mantén los objetos de valor fuera de la vista. Por supuesto, cámara incluida. Guárdala en una mochila y tenla siempre sujeta con las manos mientras visitas lugares turísticos como catedrales o mercados.

    Algunos de los lugares donde debes estar especialmente alerta son Las Ramblas, la Sagrada Familia, la playa de la Barceloneta y la estación de metro de Sants. A parte de esto, Barcelona es, en términos generales, una ciudad segura, y solo tendrás que tomar las precauciones básicas para disfrutar de tu visita sin incidencias.

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    Aprende algunas palabras en catalán

    Aunque verás que no es imprescindible para comunicarte, aprender un par de palabras en catalán puede ser divertido, y seguro que las personas con las que hables sabrán valorar este gesto. Probablemente ya conocerás las palabras y expresiones más básicas, como bon dia (buenos días) y bon profit (que aproveche). Esta es la ocasión perfecta para subir el nivel. Solo tienes que intentarlo y verás que, en realidad, soltarse con el catalán es muy sencillo o, dicho de otro modo, bufar i fer ampolles.

    En Barcelona se habla algo más el español que el catalán, aunque ambos idiomas están prácticamente a la par. Además, la mayor parte de las señales de las carreteras y los carteles de las tiendas están escritos en español y catalán, por lo que el idioma no será un problema.

    Paul Smith | Viaja con frecuencia

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